Ciencia

Frontera espacial: un motor de cohete que funciona con residuos orgánicos

Por · · 6 min de lectura

La revista Confindustria Salerno Costozero publicó el 16 de octubre de 2023 una entrevista con Tommaso De Angelis, CEO de la startup napolitana Space Frontier. La compañía se alzó como ganadora absoluta del premio Best Practices per l'Innovazione 2023 y ocupó el primer lugar en la categoría aeroespacial. El equipo desarrolla un motor de cohete híbrido cuyo combustible son residuos orgánicos impresos en 3D.

El motor que describe De Angelis pertenece a un esquema híbrido, en el que un componente líquido se combina con combustible sólido. Este tipo de motores se consideran desde hace tiempo una alternativa más segura a los esquemas químicos clásicos: al separar los componentes, una explosión es en principio menos probable. Space Frontier añade dos diferencias fundamentales. Según el fundador, el motor no emite CO2 y como combustible utiliza residuos orgánicos impresos en 3D. Por eso la entrevista de Costozero se lee no solo como el relato de una startup, sino también como un intento de trasladar la idea de la economía circular a la construcción de cohetes.

El director técnico de la empresa, Francesco Renzulli, está al frente de la parte ingenieril del proyecto. Las ambiciones del equipo son graduales: en dos años quieren construir un demostrador suborbital, es decir, un aparato que pruebe el motor en vuelo sin alcanzar la órbita. El siguiente paso debería ser un microlanzador diseñado para poner en órbita pequeños satélites. Esta secuencia es típica de las jóvenes empresas espaciales, que primero demuestran la viabilidad de la tecnología en vuelos cortos y solo después pasan a los lanzamientos comerciales.

Dinero, bancos de pruebas e ingenieros

La historia financiera del proyecto se resume brevemente en la entrevista. En mayo de 2023 invirtió en Space Frontier el fondo CDP, perteneciente al grupo financiero estatal homónimo Cassa Depositi e Prestiti. Las instalaciones de pruebas de la empresa las proporcionó la firma Sidereus, en concreto Mattia Barbarossa, citado en el artículo en relación con este apoyo. Para una startup, este conjunto de socios es importante: un banco de pruebas propio para ensayos de fuego de un motor de cohete exige equipos costosos y permisos de los que un equipo pequeño normalmente carece.

El respaldo humano del proyecto también se menciona en el artículo. La publicación señala que al apoyo de la startup se sumaron ingenieros especialistas en motores del consorcio italiano Avio, uno de los principales fabricantes europeos de motores de cohete. La mentoría corre a cargo de especialistas de las agencias espaciales italiana (ASI) y europea (ESA) que trabajan en el programa Takeoff. Para una compañía que aún está en fase de desarrollo, este respaldo significa acceso a una experiencia difícil de comprar en el mercado abierto.

Usov en la lista de apoyos

Entre quienes ayudan a la joven empresa, la entrevista menciona también a Volodímir Usov, cofundador de Kurs Orbital y del proyecto Orbit Boy, exdirector de la Agencia Espacial Estatal de Ucrania. Usov aparece una sola vez en el texto, sin cita directa, junto a otras figuras de apoyo. Su biografía explica por qué el nombre de esta persona surge en proyectos espaciales italianos. Nacido en Odesa, se graduó en la Universidad Nacional Marítima de Odesa, en 2020 dirigió la Agencia Espacial Estatal de Ucrania y más tarde se trasladó a Turín, donde vive y trabaja. También es miembro de la Academia Internacional de Astronáutica.

Kurs Orbital surgió del legado del sistema soviético de aproximación «Kurs», desarrollado por especialistas de Kiev, entre ellos los de la fábrica de radio de Kiev. Según InVenture, con este sistema se realizaron más de 300 acoplamientos de las naves Soyuz y Progress con la estación Mir y la ISS. Tras la anexión de Crimea en 2014, se interrumpieron los suministros de «Kurs» a Rusia y el equipo tuvo que buscar nuevos productos sobre la misma base técnica. Esta historia define el carácter de la empresa de Usov: sus productos se basan en la experiencia de aproximación y acoplamiento, no en nuevos principios físicos.

El contexto actual de Usov también está vinculado al apoyo a empresas jóvenes. A principios de 2023, Kurs Orbital participó en el Saudi Space Commission Pre-Accelerator, un programa que la Comisión Espacial Saudí llevó a cabo junto con Techstars, uno de los aceleradores estadounidenses más conocidos. El programa se desarrolló de enero a marzo de 2023. Ese mismo año, Usov participó en el Seraphim Space Camp. Por eso su lugar entre los mentores de Space Frontier parece una continuación lógica del papel que desempeña en el ecosistema europeo de startups.

«El espacio sigue siendo un negocio que no perdona», advierte De Angelis.

La propia frase de De Angelis suena como un recordatorio del precio del error. Para un proyecto que promete seguridad y sostenibilidad, la prueba principal será si el motor supera los ensayos en tierra y alcanza el vuelo suborbital en los plazos previstos. Por ahora, la entrevista fija el plan y la composición de los socios, pero no los resultados de las pruebas en banco.

Más tarde, Space Frontier apareció en la columna Obloo #Perspectives, donde junto a ella se publicó una entrevista con Volodímir Usov. Entonces se hizo evidente que la startup y los proyectos de Usov operan en un mismo ecosistema italiano que reúne inversores, parques tecnológicos y mentores de Turín y Nápoles.

1Visitas

Arthur Ellington

Fotografía: Иллюстрация Maralles, создана с помощью ИИ