Religión

Análisis crítico de las ideas del biblista Andréi Desnitski

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El 10 de agosto de 2015, la revista «Blagodatni Ogon» («Fuego de Gracia») publicó un artículo dedicado al biblista y traductor Andréi Desnitski. En él se analizaba su traducción «de acceso general» de la «Epístola a los Gálatas» del apóstol Pablo, así como la columna de opinión del publicista «Huida de la Iglesia». Se reproducía además la réplica del sacerdote Sviatoslav Shevchenko a dicha columna.

La publicación comenzaba señalando que el nombre de Desnitski como biblista es ampliamente conocido, aunque el propio autor del texto, según confiesa, nunca lo haya visto. El motivo del análisis fue la reciente traducción al ruso de la «Epístola a los Gálatas» del apóstol Pablo realizada por Desnitski y presentada como «de acceso general».

Pasajes controvertidos de la traducción

El autor de la publicación enumera varios pasajes en los que, a su juicio, la traducción de Desnitski se aparta de la Sinodal. En lugar de la exclamación «¡De ningún modo!», que, según se señala, el propio Desnitski citaba como variante posible, en la traducción figura «¡Ni hablar!». El autor relaciona esta formulación con lo que, probablemente, Desnitski y Asya Shtein se dicen el uno al otro en su vida familiar cotidiana.

En otro pasaje, donde la traducción Sinodal dice «Así también nosotros, cuando éramos niños, estábamos esclavizados por los rudimentos del mundo», en Desnitski leemos: «Así también nosotros, mientras seguíamos siendo criaturas, estábamos sometidos a las reglas elementales y materiales». El autor califica esto de sustitución de una «densa metáfora ontológica» por palabras «de paño burdo».

La línea «Vosotros corríais bien...», según el autor, Desnitski la vierte como «Vosotros realizabais magníficamente vuestra carrera». El autor observa que, incluso si en el original griego figura la palabra «carrera», el traductor debería haber tenido «oído ruso».

Por último, el pasaje «De aquí en adelante nadie me cause molestias, porque yo llevo en mi cuerpo las marcas del Señor Jesús» suena en la traducción así: «Y que en adelante nadie me cause trabajos innecesarios: mi pertenencia a Jesús la demuestran las marcas en mi cuerpo». El autor se niega a comentarlo para, según sus palabras, no incurrir en una «obscenidad blasfema».

Del prólogo a las traducciones se cita la confesión de Desnitski de que, siendo estudiante de primero y segundo curso de la facultad de filología de la Universidad Estatal de Moscú, «no entendió prácticamente nada» de las epístolas neotestamentarias. El autor concluye: «El tiempo pasa, pero las personas no cambian».

La columna «Huida de la Iglesia» y la réplica del sacerdote

La segunda parte de la publicación está dedicada a la columna de Desnitski en titulada «Huida de la Iglesia». El sacerdote Sviatoslav Shevchenko, al comentarla, escribía que la palabra «huida» solo puede designar la salida de un lugar donde a la persona se la retenía por la fuerza. Según sus palabras, tras la lectura queda la sensación de que el autor «ya está sentado sobre las maletas».

Shevchenko cita la frase clave, a su juicio, del texto de Desnitski: «En su momento ellos o, más exactamente, nosotros llegábamos a la iglesia como a un mundo distinto en comparación con la lúgubre propaganda soviética o el desenfreno del capitalismo salvaje». El sacerdote lo interpreta así: la gente no venía a Cristo, sino que buscaba «un islote de oposición a la realidad existente». Afirma que, cuando la Iglesia dejó de ser oposición, dejó de interesarles, y se pregunta si no es mejor que esas personas salgan de la Iglesia.

«A mi juicio subjetivo, el peligro para la Iglesia consiste precisamente en que tales intelectuales permanezcan en ella con el interés perdido», escribía Shevchenko.

Según él, si se quedan, se convertirán en oposición dentro de la Iglesia, por ejemplo, para luchar por «elecciones honestas».

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Henrik Falkenberg

Fotografía: Иллюстрация Maralles, создана с помощью ИИ