Serguéi Kravchuk acabó en el orfanato después de que en 2022 lo sacaran de Berislav. Hasta allí había evacuado antes el ejército ruso a su familia. En otoño de 2022, el niño apareció en Pechory, una pequeña ciudad de la región de Pskov, cerca de la frontera estonia. Vivió allí casi un año y su madre no podía verlo. Este caso es uno de los que Ucrania y varias organizaciones internacionales consideran parte del problema de la deportación de niños ucranianos a territorio ruso y su entrega a instituciones rusas. Moscú rechaza este enfoque.
Victoria Ivleva supo del niño el 18 de junio. Junto con el notario de Kiev Alexéi Pivovarov, localizó a su madre, Galina Kravchuk. La periodista y el notario ayudaron a la madre a reunir los documentos que confirmaban el parentesco, pero para los siguientes pasos hacía falta alguien que pudiera actuar sobre el terreno. Esa persona fue Grigori Mijnov-Vaitenko, sacerdote de la Iglesia Ortodoxa Apostólica. Esta pequeña comunidad está fuera de las estructuras principales de la Iglesia Ortodoxa Rusa. Desde hace poco dirige el Centro de Ayuda a Refugiados y Desplazados de San Petersburgo.
El sacerdote llamó por teléfono a la dirección del orfanato. Allí respondieron que estaban dispuestos a entregar al hijo a la madre si ella traía los documentos del parentesco. Esa respuesta determinó la ruta posterior. El 25 de julio, Galina Kravchuk y Victoria Ivleva salieron de Kiev. El camino pasaba por Leópolis, Úzhgorod, Budapest, Varsovia, Tallin y Narva. La frontera entre Estonia y Rusia era la última etapa, y la madre tuvo que cruzarla sola.
La frontera y las conversaciones en la cola
En el lado ruso, los guardias fronterizos hablaron con Galina Kravchuk durante unas seis horas. Llamaron al orfanato y al propio Mijnov-Vaitenko. Para la madre, que no veía a su hijo desde hacía casi un año, esas horas fueron la prueba más dura. La comprobación de documentos y el esclarecimiento de las circunstancias del viaje avanzaban despacio, pero al final la dejaron pasar.
El propio sacerdote llevó a la madre y al hijo desde Pechory hasta la frontera. En el maletero del coche había una bicicleta. El gobernador de la región de Pskov se la había regalado al niño en el marco de la campaña «Árbol de los deseos». Estas campañas suelen coincidir con las fiestas de Año Nuevo y prevén regalos para niños de instituciones de tutela. El regalo se convirtió para Serguéi en uno de los últimos recuerdos de su vida en el orfanato.
Ivleva calificó más tarde a Mijnov-Vaitenko como «una de las personas más bondadosas e intrépidas» que conocía en Rusia. El niño dijo lo que más deseaba: «Quería volver a casa. Hacía mucho que no veía mi casa». Estas palabras explican bien por qué toda la cadena de acciones, desde las llamadas al orfanato hasta el control fronterizo, se sostenía en el único deseo del niño de regresar.
Lo que ocurrió después
Serguéi Kravchuk regresó a Davydov Brod el 31 de julio de 2023. Casi cinco meses después, en diciembre de ese mismo año, Victoria Ivleva contó su historia en Radio Liberty. Radio Liberty es el servicio ruso del grupo mediático estadounidense Radio Free Europe/Radio Liberty. La publicación se convirtió en uno de los pocos relatos detallados sobre cómo funciona la ayuda a familias separadas por la frontera y la guerra cuando los canales oficiales no dan abasto.
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