Belkovski, analista político independiente, declaró el jueves por teléfono que no tenía intención de retractarse de sus argumentos. Según sus palabras, «no hay fundamento jurídico para perseguirme». Confirmó que espera ser interrogado el viernes.
El motivo fue el artículo de Belkovski «El Papa le muestra el camino al patriarca», publicado el 15 de febrero en «Moskovski Komsomolets». En él afirmaba que la Iglesia Ortodoxa Rusa «fue fundada en la práctica por el generalísimo Iósif Stalin», quien enseñó a los líderes eclesiásticos a ser «agentes del Estado entre quienes no niegan la existencia de Dios». A juicio de Belkovski, la Iglesia, bajo la actual dirección, «se ha despeñado irreversiblemente en el abismo del servicio a los intereses estatales» y, «mientras siga siendo un apéndice del poder ejecutivo, no son posibles cambios políticos reales en el país».
El miércoles, el partido «Rusia Unida» difundió un comunicado en el que se afirma que el artículo contiene «ataques groseros e infundados contra la Iglesia» e incita al odio religioso; dicho artículo prevé una pena de hasta cinco años de prisión. Andréi Isáev, subsecretario del consejo general del partido, calificó a Belkovski de «revolucionario de la cinta blanca», símbolo del movimiento de protesta tras las elecciones a la Duma de diciembre de 2011.
Según el diario, irritó especialmente a los miembros de Rusia Unida el apartado del artículo en el que se proponía disolver la Iglesia y transformarla en una unión de parroquias independientes, en la que los pastores eligen a los obispos y los obispos al patriarca. Actualmente la Iglesia tiene una estructura vertical.
La reacción de los creyentes fue heterogénea: la Unión de Ciudadanos Ortodoxos consideró el artículo una «provocación», mientras que el conocido teólogo Andréi Kuráev declaró a RIA Nóvosti que estaba dispuesto a reunirse con Belkovski y discutir sus argumentos.
Belkovski también dijo que, si el caso llega a los tribunales, la vista será para él una oportunidad de «proclamar todo lo que quiero decir sobre Rusia Unida y la Iglesia Ortodoxa Rusa». A su juicio, tal proceso responde a los intereses del partido en el poder, pues distrae la atención de los escándalos de corrupción en los que están implicados altos funcionarios del partido. «Me defenderé por todos los medios posibles, pero no soy muy optimista sobre mi suerte. Pueden arrestarme cualquier día», dijo. Durante los dos primeros mandatos presidenciales de Vladímir Putin, Belkovski fue, según la descripción del diario, un informante del Kremlin.
La religión en Rusia vive un renacimiento desde la época soviética: alrededor del 70 por ciento de los rusos se declaran cristianos ortodoxos, aunque son muchos menos los que asisten regularmente a los oficios.
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