Tecnología

Alexéi Mas: por qué un startup se juzga por el equipo y no por la idea

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El 26 de mayo de 2016, Alexéi Mas, director de la Red de Banners de Ucrania y responsable del flujo «Internet-business» en iForum, publicó en una columna sobre cómo distinguir un startup prometedor. Su conclusión se basó en las solicitudes del acelerador de telecomunicaciones de «Kyivstar», con las que trabajó: el éxito de un proyecto se ve ya en el equipo, y los fondos no dan dinero a equipos de una sola persona o de una persona con familiares.

se publica en Ucrania como portal de negocios, y la columna de Mas apareció allí el día en que el autor era una de las personas más destacadas del negocio de internet local. En la cabecera se le presenta como emprendedor de internet, y en la entradilla se le nombra director de la Red de Banners de Ucrania y responsable del flujo «Internet-business» en iForum. La red de banners la fundó en 1999 junto a su compañero de estudios Ruslán Dmitrakóvich, y el primer iForum se celebró en 2009. En 2015 Mas se incorporó a «Kyivstar» como asesor de TI y Digital del presidente Piotr Chernyshov. En abril de 2016 la compañía anunció el acelerador de telecomunicaciones «VDNH-TECh-Kyivstar», y fue precisamente con sus solicitudes con las que trabajó el autor.

El equipo importa más que la idea

La tesis principal de la columna de Mas se aleja inesperadamente de la habitual conversación sobre tecnología. Según su observación, por el equipo del proyecto se puede juzgar casi de inmediato sus perspectivas, y esto sorprende a quienes buscan el secreto del éxito en la idea misma. Escribió: «Se sorprenderán, pero la razón para considerar un proyecto exitoso ya en el arranque es precisamente el equipo». De ahí se desprende una regla práctica que los fondos aplican sin excepciones: no se da dinero a equipos de una sola persona ni a equipos en los que uno de los fundadores es un familiar.

Mas señaló con bastante claridad los errores típicos de los solicitantes. El primero, según sus palabras, son los «engaños» en las presentaciones, cuando se incluye en el equipo a personas que no han hecho nada por el proyecto. El segundo está relacionado con el trabajo prolongado «para el cajón», es decir, con el desarrollo de un producto durante meses sin validación en el mercado. El tercero es el miedo a vender, y el cuarto la sordera ante el consumidor. Los startups occidentales, según su observación, empiezan a vender de inmediato, sin esperar al producto ideal, y precisamente eso los distingue de las solicitudes ucranianas.

La receta y la fórmula del momento

Mas resumió su receta en cinco palabras: concepto, escuchar al mercado, prototipo, equipo. Todos estos pasos, en su opinión, no significan nada sin un trabajo constante. La frase con la que cerró este apartado suena contundente: «Solo el trabajo convertirá un startup y el dinero del inversor en un negocio que funciona». En esta lógica, el dinero del inversor no es capital inicial, sino una forma de acelerar un trabajo ya iniciado, no de sustituirlo.

Solo el trabajo convertirá un startup y el dinero del inversor en un negocio que funciona.

El momento actual, según la versión de Mas, se describe con la fórmula «2B+V»: big data y bots más realidad virtual. Big Data, es decir, el procesamiento de grandes volúmenes de datos, y los bots, que automatizan la comunicación con los usuarios, eran los temas principales de las conferencias del sector de aquella época, y la realidad virtual en 2016 apenas empezaba a llegar al mercado de consumo. Mas consideraba que la combinación de estas direcciones ofrece las oportunidades más notables para nuevos proyectos.

El lugar de Ucrania en la nueva economía

La evaluación de la posición ucraniana en big data por parte del autor es contenida. Según sus palabras, el país por ahora suministra a Europa especialistas de nivel medio y trabaja principalmente en outsourcing. Más oportunidades ve en el software aplicado, la automatización y la inteligencia artificial. Como fortalezas señaló las matemáticas y la capacidad de estructurar datos, es decir, cualidades que permiten trabajar en tareas aplicadas y no solo ejecutar encargos ajenos.

Respaldó sus argumentos con dos ejemplos. El primer proyecto, Cardiolyse.me, se dedica al análisis de cardiogramas, y este campo, según escribió Mas, interesó en Oxford. El segundo, Augmented Pixels, crea contenido para realidad virtual y, según sus palabras, un año antes atrajo un millón de dólares. Ambos ejemplos confirman su tesis: un equipo fuerte con una tarea clara atrae la atención, incluso si el país no está entre los líderes del mercado.

El propio Mas en estos años se situó del lado del negocio de internet ucraniano, donde la experiencia a menudo se reducía a vender proyectos y buscar inversores. Mail.ua, creado junto a Alexandr Olshanski, fue vendido en 2012 a Mail.ru por aproximadamente 0,5 millones de dólares. Esa experiencia, al parecer, está detrás de su exigencia a los equipos de pensar en las ventas desde el primer día.

La receta del autor se puso a prueba en la práctica rápidamente. En diciembre de 2016, cuatro startups del acelerador de telecomunicaciones de «Kyivstar» salieron a producción, es decir, pasaron de las presentaciones y prototipos al trabajo real con usuarios.

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Carlos Benítez

Fotografía: Maralles